miércoles, 17 de mayo de 2017

¡¡Cuántas dudas!!


Como toda actividad ir al gym tiene sus pros y sus contras. 
Sabemos que es beneficioso para la salud, que nos mantiene en forma 
y nos permite tener una vida sana y equilibrada. 
Es cierto que, cuando realizamos una dieta, 
hacer ejercicio, nos ayuda a perder peso. 
Pero tiene su lado engañoso, por llamarlo de algún modo
 y, por ello, hemos de estar mentalmente fuertes para no decaer por el camino 
y continuar luchando por alcanzar nuestro objetivo.
¿Por qué digo esto? 
Muy sencillo.
Al realizar ejercicio no solo quemamos la grasa 
que le sobra a nuestro cuerpo y adelgazamos,
 sino que al mismo tiempo, ganamos músculo. 
Y este echo puede llegar a confundirnos y desanimarnos.
Esa es una de las cosas que estoy notando.
Me encuentro más fuerte y con mayor resistencia. 
Cada día paso más tiempo en el gym.
 Mi cuerpo está empezando a cambiar.
Y es cierto que la gente que me rodea me dice que me ve mejor, 
que se notan los resultados, 
que si he perdido volumen aquí, allá, etc...
Sin embargo, en ocasiones, la báscula no refleja lo mismo 
y te dice que has cogido peso.
Y te preguntas, "¿cómo es posible?"
Es toda una contradicción. Te machacas y...
Estoy tratando de asimilar el por qué de esto. 
Como os he dicho antes, no sólo pierdes peso sino que ganas músculo, 
y como sabemos el músculo, pesa.
Entonces... ¿debería hacerle caso a la báscula?
 o por el contrario
 ¿olvidarme de ella por un tiempo y centrarme en los resultados obtenidos?
No quiero obsesionarme con esto 
y sé que ya lo estoy empezando a hacer.
¿He de fiarme de la gente y los monitores? 
¿Tener mucha paciencia y tomarlo con calma? 
Simplemente, ¿seguir?
 ¿Por eso los objetivos han de estar marcados a medio/largo plazo?
 ¿El músculo pesa más que la grasa?
 ¿Son necesarios/buenos los batidos proteicos?...

¡¡Madre mía, qué cantidad de dudas y preguntas me rondan por la cabeza!!