miércoles, 17 de mayo de 2017

¡¡Cuántas dudas!!


Como toda actividad ir al gym tiene sus pros y sus contras. 
Sabemos que es beneficioso para la salud, que nos mantiene en forma 
y nos permite tener una vida sana y equilibrada. 
Es cierto que, cuando realizamos una dieta, 
hacer ejercicio, nos ayuda a perder peso. 
Pero tiene su lado engañoso, por llamarlo de algún modo
 y, por ello, hemos de estar mentalmente fuertes para no decaer por el camino 
y continuar luchando por alcanzar nuestro objetivo.
¿Por qué digo esto? 
Muy sencillo.
Al realizar ejercicio no solo quemamos la grasa 
que le sobra a nuestro cuerpo y adelgazamos,
 sino que al mismo tiempo, ganamos músculo. 
Y este echo puede llegar a confundirnos y desanimarnos.
Esa es una de las cosas que estoy notando.
Me encuentro más fuerte y con mayor resistencia. 
Cada día paso más tiempo en el gym.
 Mi cuerpo está empezando a cambiar.
Y es cierto que la gente que me rodea me dice que me ve mejor, 
que se notan los resultados, 
que si he perdido volumen aquí, allá, etc...
Sin embargo, en ocasiones, la báscula no refleja lo mismo 
y te dice que has cogido peso.
Y te preguntas, "¿cómo es posible?"
Es toda una contradicción. Te machacas y...
Estoy tratando de asimilar el por qué de esto. 
Como os he dicho antes, no sólo pierdes peso sino que ganas músculo, 
y como sabemos el músculo, pesa.
Entonces... ¿debería hacerle caso a la báscula?
 o por el contrario
 ¿olvidarme de ella por un tiempo y centrarme en los resultados obtenidos?
No quiero obsesionarme con esto 
y sé que ya lo estoy empezando a hacer.
¿He de fiarme de la gente y los monitores? 
¿Tener mucha paciencia y tomarlo con calma? 
Simplemente, ¿seguir?
 ¿Por eso los objetivos han de estar marcados a medio/largo plazo?
 ¿El músculo pesa más que la grasa?
 ¿Son necesarios/buenos los batidos proteicos?...

¡¡Madre mía, qué cantidad de dudas y preguntas me rondan por la cabeza!!
 


martes, 9 de mayo de 2017

Primer mes en el Gym


¡¡Y todavía no me lo creo!!
Cuando di el paso tenia mis dudas, no pensaba que pudiera con ello, 
pues además de mis miedos, vergüenzas y paranoias, 
hace muchísimos años que no hago deporte ni ejercicio alguno 
salvo salir a caminar por la ladera del río, como ya os había comentado en alguna ocasión. 
Y para mi sorpresa ahí sigo, yendo todos los días. 
Cuando estuve hablando con el director del gym, 
me recomendó que probara con un mes, 
por si no me gustaba o luego me arrepentía.... 
Vamos que no me veía yendo de forma continua y comprometida, 
creo que pensó que no me lo tomaría en serio
y abandonaría a los dos días. 
Lo curioso es que, no sé qué click hubo en mi cabeza el día que fui a darme de alta
que, me apunté tres meses. 
Y, ¿sabeis qué? 
Estoy muy contenta y orgullosa de haberlo hecho 
y superado esta primera meta.
Estoy segura de poder cumplir los tres meses y soy optimista, 
ya estoy pensando a medio plazo
y hasta quiero seguir,
darle mayor continuidad. 
Me está gustando y tengo buenos compañeros que me guían en la sala
 y me enseñan cómo realizar cada ejercicio para no lastimarme. 
El ambiente es bueno, hay cordialidad entre todos, es agradable estar allí, 
me siento cómoda, te lo hacen sencillo.
 Poco a poco me voy desinhibiendo.
 El tema vestuario, duchas... para mi es algo delicado,
como os dije, pero dadme tiempo.
 De momento he conseguido ducharme tres veces y porque ha coincidido
que no había nadie en esos momentos, el resto lo he hecho en casa;
 queda pendiente de superar, otro reto a superar.
 En cuanto a los resultados que me está dando hasta ahora
(sé que es pronto) pero ya se van notando los efectos;
este mes he bajado 5'5 kgs. 
(aun con todas las vacaciones y fiestas que han habido);
 he perdido un montón de volumen
 (hay ropa que me viene más holgada y pantalones que me voy pisando los camales);
 por no hablar de lo ágil que me hoy encontrando
 y la mejoría de dolores musculares que tenia que han ido menguando. 
Eso sí, las dos primeras semanas tenia unas agujetas que no me podía ni mover, 
solo quería acostarme y no volver a levantarme en la vida 
¡¡Qué dolor más grande!! 
Hubo un momento en que mi cuerpo enfermó y subió la fiebre, 
estuve un fin de semana en cama, 
afortunadamente me recuperé en seguida. 
Las agujetas ya no son tan fuertes, estoy cansada,
 me cuestan algunas máquinas pero tengo unas ganas muy grandes de seguir, 
estoy motivada y decidida, cuento con gran apoyo en el gym
y de gente que me quiere.


jueves, 4 de mayo de 2017

Afrontando miedos


Sigo en mi lucha interna y constante de afrontar miedos 
y situaciones que me generan ansiedad. 
Me voy poniendo retos. 
Y, desde hace unos meses empecé a darle vueltas a algo 
que siempre había jurado que JAMÁS haría,
 pues me ha dado un pánico atroz, muchísima vergüenza, 
cada vez que alguien me lo planteaba me ponía tensa y a la defensiva, 
vamos que ni de "coña", que NO, NO y NO. 
¡¡NUNCA!! 
Tan solo la idea me generaba tal punto de ansiedad que me ponía enferma. 
Y, no sabría cómo explicar por qué  ni cómo, de pronto y de forma espontánea,
 yo sola sin que nadie me dijera nada he ido madurando esa idea 
y replanteándome afrontar esa situación. 
Ya lo sé, a estas alturas de la entrada os estaréis preguntando qué es, ¿verdad?
Muy bien, ahí va.
 Tras mucho dudarlo y meditarlo...
¡¡ME HE APUNTADO AL GIMNASIO!!
Si, vale, vale, ya lo sé... muchos pensaréis: 
"Bah... no es para tanto... es lo más normal, lo que hace todo el mundo..."
Es cierto, lo admito. 
Pero no a tod@s nos resulta fácil, por unos motivos u otros, 
hacer según qué cosas y ésta para mí...
es uno de mis peores afrontamientos.
Una de mis mayores fobias.
No soy precisamente un cuerpo... estilizado, 
soy más bien... ¿cómo decirlo?
¿Grande?
Dejémoslo así.
Tengo muchísimos complejos e inseguridades...
Hay mucha gente y te expones ante la mirada de todo aquel/la 
que te encuentres en el horario que vayas...
No me gusta sentirme observada... 
Menos aún que hayan grupitos cuchicheando,
 "barbies o musculitos",
 gente que se cree mejor que los demás 
o que te puedan mirar por encima del hombro... 
que se burlen de una por cómo es...
el tema de los vestuarios, es otra cosa que me supera...
pensar en ducharme ahí, todas juntas... ¡¡ups!! 
Me muero de la vergüenza tan solo de pensarlo
 Uff... y un sin fin de cosas más que me rondan la cabeza...
y que harían esto interminable... 
A pesar de todo, no sé cómo lo he hecho,
 pero me puse a mirar gym's 
y me decanté por uno que me llamó la atención.
No es de estos tipo cadena multinacional que siempre está a reventar de gente. 
Es más acogedor, familiar y está un poco lejos de donde vivo, 
así evito vecinos y conocidos  : p
Claro que no fue sencillo dar el paso una vez escogido el gym.
Cuando llegué a la puerta me entraron unos temblores y sudores
que no sabía qué hacer; estuve a punto de largarme a casa y dejarlo estar.
Pero tras veinte minutos dando vueltas por la calle, 
respiré hondo y sin pensarlo, entré. 
Me costaba hablar, el chico que me atendió al principio casi no me oía 
y tuve que repetir varias veces a qué iba y lo que quería.
Pero poco a poco, conforme avanzaba la conversación y me mostraba el gym, 
me fui encontrando un poco mejor, 
recogí la información que necesitaba y me largué a casa,
 todavía temblando pero feliz de haber entrado
 y dado ese primer paso.
 

jueves, 27 de abril de 2017

Estoy de vuelta


¡¡Holaaaa, chic@s!!

Espero que hayáis disfrutado de estos días.
Ya estoy de nuevo por aquí. 
Después de casi un mes de descanso
que me he tomado de forma inconsciente. 
He estado tan liada que ni me acordaba del blog.  
Y no es que haya estado de viaje.
¡¡Ya me hubiera gustado a mí!!
Entre la Semana Santa...
 las vacaciones de mis sobrinos,
que los he tenido aquí en casa,
 torneos, trabajo, los días de Pascua...
tantas fiestas... y muchas otras cosassssss
Yo estoy deseando que pase tanto día festivo seguido,
 porque, aquí celebramos dos lunes de mona...
Y tanto comer... uff... pasa factura. 
Menos mal que con esfuerzo y la terapia voy superando 
y controlando las compulsiones y estoy mucho mejor
 en cuanto a alimentación se refiere que sino...
 hubiera sido un caos para mi.
De echo, más adelante os contaré cómo van mis progresos 
y todo lo que estoy consiguiendo.
Un abrazo muy grande.

Cuidense. ;)


jueves, 30 de marzo de 2017

Isabel se siente gorda


— Deberías dejar de comer tanto, ¡Gorda!

Isabel se echó a llorar, pero continuó comiendo con voracidad (quizás con más ansiedad que antes) el enorme trozo de tarta que casi ocupaba más espacio que el mismo plato. Sus lágrimas mojaban el chocolate y su sabor dulzón se volvía un tanto ácido; como cuando te mojas los labios después de haberte dado un baño en el mar, pensó la niña.

Su cuerpo no era normal, eso le decía Elvira, su niñera. Y cada vez que Isabel se miraba al espejo no se encontraba más que con una figura extraña que se había apoderado de su piel, de sus huesos, de su sonrisa. Esa sensación se acrecentaba con el tiempo: cuanto más crecía, más se alejaba de su cuerpo.

— ¡Gorda enormísima! ¡Gordaaaa! — seguía regañándola su niñera. La acción se detuvo o más bien se repitió de forma cíclica durante un rato: una insultando y la otra comiendo cada vez más deprisa. Y habría seguido así por mucho más tiempo si no hubiera irrumpido en escena el padre de la niña.

— ¿Qué pasa, Elvira?

— La niña, señor, que no para de comer y no quiere entrar en razones. Le he dicho que los niños no quieren a las niñas gordas, pero, nada. Lo he intentado TODO. Si yo lo digo para ayudarla; porque alguien se lo tiene que decir.

— ¿Y qué tiene de malo que esté gorda?

— Que se pondrá cada día más fea, Octavio.

— ¡Usted sí que es fea, Elvira! — respondió él, serena pero directamente. Horas más tarde, Isabel supo que Elvira ya no volvería a cuidarla y que vendría en su lugar otra mujer.

Se llamaba Clarisa y era inmensa: su cuerpo medía cuatro veces más que el de su antigua niñera y parecía que iba a hacer estallar la ropa en cualquier momento; eso pensó Isabel cuando la conoció, y se dijo que ella no quería terminar así. Cuando a la noche Clarisa la ayudó a prepararse para irse a dormir, Isabel le preguntó:

— ¿Por qué eres… así?

— ¿Así cómo?

— G…gorda… A mí también me dicen gorda — intentó justificarse.

— ¿Eres gorda?

— Sí, supongo, pero…

— Entonces ¿qué hay de malo en que te llamen así?

— Que no me gusta, no quiero ser fea.

— Eres gorda, no fea, Isabel. Es como las personas que son altas, bajas, rubias o morenas ¿te parecen feas todas ellas? Mira, pequeña, cuanto antes aceptes tu cuerpo, mejor te sentirás. Si cada vez que te dicen gorda te pones mal, justificas que mal usen esa palabra contigo; en cambio, si te apoderas de ella, si entiendes lo bella que suena y lo hermosa que eres, entonces no podrán hacerte daño.

— ¿Lo dices en serio?

— ¿Lo has intentado?

— No, la verdad es que no…

— Inténtalo. Y sino, la única solución será ponerte a dieta y dejar de ser gorda. Siempre hay soluciones, Isabel: no somos, nos hacemos.

Al día siguiente Isabel se miró al espejo y se sintió finalmente en su cuerpo: un todo armónico que rompía con los paradigmas de la estética. Y lo mejor de todo fue verse a ella, toda ella le devolvía la mirada desde el espejo.

Cuando esa tarde en el colegio unos niños la llamaron gorda, Isabel les dirigió una mirada sonriente y llena de luz que los obligó a pegar media vuelta con la mirada sonrojada. Ése día la niña se sintió a gusto consigo misma y comprendió que las palabras, como las personas, no son, se hacen.
 

 Irremediablemente, día tras día, nos encontramos a gente
 que nos atosiga con el físico y nos dirá 
lo que tenemos que hacer para estar más guap@s,
delgad@s y con mejor aspecto
 sin saber el daño que pueden ocasionar, con el tiempo, por ello.
Francamente, dejar de comer, no es la solución. 
Cada  persona tiene sus circunstancias 
y, no tod@s, tenemos sobrepeso porque queremos,
a veces es cuestión de padecer algún tipo de enfermedad o trastorno.
No midáis a tod@s por la misma vara.
Tan solo queremos un poco de respeto, 
somos personas al igual que el resto
y queremos ser bien tratadas, pues tenemos sentimientos.
Es muy fácil hablar desde la ignorancia y desde el otro lado.
Solo necesitamos tu apoyo. 

viernes, 17 de marzo de 2017

La aventura de escribir


¡¡Hola, chic@ssss!!

Hoy quiero compartir con tod@s algo que me hace muchísima ilusión
 y, que desde hace un par de meses, 
se ha ido cocinando poco a poco. 
Como ya sabéis, me gusta mucho escribir,
relatos, microcuentos, poemas...
vamos, lo que me va surgiendo por el camino;
 y, desde hace unos años estoy participando en un grupo 
de Facebook que se llama 
"La aventura de escribir"
 Es un foro de escritura y creatividad 
en el que todas las semanas, su directora, 
Diana P. Morales
nos va proponiendo diversos retos de escritura.
(Obviamente es de libre participación)
Finalmente, los que obtienen más me gusta, 
son subidos a la página web con el nombre del autor.

Este año, se ha ido un paso más allá.
 La directora propuso la creación de un libro 
donde recoger nuestro trabajo realizado durante el año.
Imaginad la ilusión que nos hizo a tod@s tal proyecto. 
Sólo había un problema; 
somos muchos,
y muuuuuuuchos escritosssss
¡¡Era una locura!!
Así que, entre todos, tomamos una decisión:
Publicar aquellos que más "Likes" tuvieran
y algunos más escogidos por  la directora. 

Para mí fue una gran sorpresa encontrarme incluida 
entre las personas elegidas dentro de la selección del material
que finalmente realizó Diana y su equipo. 
(El portal del escritor)
Nunca hubiera pensado que fuera posible, pues hay mucho talento
y gente con una gran creatividad e ilusión. 
Me siento agradecida, alagada y muy emocionada.
Es un placer compartir y crecer todos juntos 
con los retos cada semana

Y desde hace unos días... 

¡¡El libro del grupo ya está impreso!!

 Se puede pedir en el siguiente enlace de forma gratuita: 
o comprar en físico, si así lo deseáis. 
Solo espero que os guste y lo disfrutéis tanto como nosotr@s 
participando en los distintos retos. 

lunes, 13 de marzo de 2017

Padres en el terreno de juego


Hay veces que aun me pregunto 
cómo puede haber gente tan mala en el mundo. 
Personas con tanto rencor, odio, malicia 
que se pasa todo el tiempo creando malestar, cizaña y, 
por qué no decirlo "metiendo mierda" en un grupo de personas, 
con tal de hacer el mayor daño posible y salirse con la suya.
Estoy consternada y muy enfadada. 
Como el resto de los afectados.
 Excepto la susodicha y su séquito. 
Que ayer se encontraba más feliz y radiante que nunca. 
¡¡Asquerosa!! 
Perdonadme, pero me acojo a mi derecho a desahogarme. 
Lo necesito. 
Sinceramente, no entiendo la actitud de algunos padres. 
Es cierto que, en ocasiones en cuanto a deporte se refiere, 
éstos son incluso peores que los hijos. 
Y habrían que mantenerlos lejos de los campos de juego.
Porque... ¿quién no ha presenciado alguna vez una disputa, 
una pelea o riña entre padres de equipos rivales 
mientras sus hijos jugaban un partido? 
(Sea fútbol, baloncesto, voley...)
Hay tensión... desacuerdos ante las decisiones arbitrales...
sobreprotección... etc...
Pero que haya malos rollos y envidias, 
por parte de algunos padres, 
dentro del mismo equipo... 
¿Qué ejemplo le estamos dando a nuestros niños con ello?
Os aseguro que han sido tres años. 
"TRES".
Los que esta persona ha estado intentando que hubiera mal ambiente, 
mal rollo entre todos los padres, 
atacando al entrenador en cada partido,
 acusándolo de muchas cosas por celos, 
envidias y vete a saber qué fantasmas más;
inventándose historias de si unos hemos dicho esto 
o lo otro para ponernos en contra... 
que si favoritismos, que si Acatec seleccionaba a... 
que si el club... 
 
De verdad que lo pienso y me parece todo una chiquillada
de madre chismosa e incorformista que solo quiere ser el centro de atención.
Si yo no estuviera a gusto en el club donde inscribo a mi hijo 
para que juegue al fútbol no me quedo ahí tanto tiempo, 
dando la vara y fastidiando al resto que sí somos un grupo, 
nos llevamos bien y tenemos buen feeling, 
nos divertimos y los chicos también. 
Tienen buen rollo en el vestuario y en el campo lo demuestran. 
Están haciendo una temporada excepcional. 
Y no enveneno a la gente que viene nueva.
Este fin de semana, el entrenador dimitió.
No lo soportaba más. 
Y tomó la decisión de ceder el equipo al club,
que ellos se hicieran cargo hasta final de temporada 
y tomaran cartas en el asunto con los padres problemáticos.
Es una pena, porque es un buen entrenador, una buena persona
y los niños le adoran.
Están todos muy tristes, como es obvio. 
Ahora sólo queda ver cómo se desarrolla lo que queda de temporada.
Pero hasta ahora..
ha sido más que vergonzoso.


viernes, 10 de marzo de 2017

Mil pensamientos y ninguno


Estos días no paro de darle vueltas a la cabeza. 
Es como un hormiguero que no cesa su actividad. 
Me viene de todo. 
Y no sé si algo de ello tiene sentido. 
Pues no tiene nada que ver una cosa con otra. 
Tiendo a mezclar. 
Pienso en "A" y seguidamente me viene "D" 
y, a mitad, vuelvo a "A" mezclándolo todo e introduciendo, 
sucesivamente otros pensamientos y preguntándome después...
 "Y yo... ¿Por qué estoy pensando en esto?"
 Es una locura, estoy descontrolada y deshubicada, peor aún, perdida. 
Ni siquiera soy capaz de plasmarlos por escrito, 
sé que eso me ayudaría mucho. 
Pero voy tan acelerada que en cuanto cojo un bolígrafo
 o me siento delante del pc dispuesta a capturarlos...
se me borra todo de la mente,
de pronto, se esfuman los pensamientos 
y, por unos instantes no recuerdo nada...
nada de lo que segundos antes estaba atormentándome.
Incluso me ocurre lo mismo cuando voy al psicólogo. 
Tengo tantas cosas que decirle y contarle cuando estoy en casa... 
son tantas las dudas... 
sin embargo en cuanto llego a la consulta...
 ¡¡me quedo en blanco!! 
Sin palabras, sin saber qué decir... 
ni por dónde empezar a poner soluciones... 
¡¡NADA!!
Es muy frustrante.
Ya cuando suelto el boli, dejo el pc o salgo de consulta,
es cuando de golpe,
me viene todo otra vez a la cabeza...
Algunas cosas las recuerdo tal cual la primera vez,
otras en cambio, no las vuelvo a recordar jamás,
e incluso me vienen miles de pensamientos nuevos
que nuevamente soy incapaz de retener...


viernes, 3 de marzo de 2017

De vuelta al trabajo


Esta semana me ha surgido un trabajo provisional,
en principio iban a ser un par de días y lo acepté,
pero al final se ha alargado toda la semana.
He de reconocer que cuando me lo propusieron, lo agradecí
e incluso me sentó bien salir de casa, despejarme, mantenerme ocupada…
pero al cabo de los días… me está costando llevarlo a cabo.
Las horas parecen no pasar,
es como si se hubiera detenido el tiempo
y la ansiedad crece de forma considerable.
No estoy segura de que sea el momento idóneo
para continuar ejerciendo este trabajo con el reciente fallecimiento de mi padre,
no me siento animada ni con fuerzas…
y no sé hasta qué punto conseguiré controlar todas las emociones
que aún no han salido desde entonces.
Es decir, todas. 
De momento le estoy echando valor
y aquí estoy, en la habitación del hospital,
cuidando a este encantador caballero.
Sin duda, una gran persona. 


martes, 21 de febrero de 2017

Ser uno mismo...


Cuentan que en reino muy lejano, vivía un rey que amaba a todos los seres vivientes, no solo los amaban sino que dedicaba su vida a su bienestar y el mantenimiento de ellos.
Un día se le ocurrió que podía hacer un jardín más grande,  quería en realidad un bosque solo para él, desde los rincones más remotos le trajeron semillas de diversas plantas y árboles,  el presuntuoso empezó a escoger sector para cada uno de ellos, desde los más diversos a los más simples.  Planto, cerezos,  robles,  pinos, cafetos,  araucarias y demás árboles.  Luego siguió con orquídeas, amapolas, magnolias, margaritas, Hortensias y toda una variedad de plantas que solo pensar en su aroma y sus colores ponía de buen humor a nuestro querido rey.
El tiempo pasó y todas esas semillas fueron germinando y trayendo consigo las más diversas sombras y aromas exquisitos.  Transcurridos algunos años el rey se sentía complacido pero veía que las plantas perdían día a día su color y su brillo. Hasta que un buen día fue hasta el bosque y descubrió que ya no era un lugar de encanto, las plantas se quejaban y crujían. Se miraban unas con otras y murmuraban por lo bajo.  El rey sorprendido se acercó a pino y luego de una pausa le preguntó.
  
-¿Qué sucede que no estás tan alto y tan hermoso como siempre?
-   El Pino lo miro y luego agregó – Me siento mal porque no puedo dar un fruto como el manzano.
-  El rey confundido se acercó al manzano y le hizo nuevamente la misma pregunta a lo que este respondió apresuradamente
- Como quieres que sea feliz si no soy tan fuerte como el roble.
- Uno a uno el rey preguntaba a sus queridas plantas cuál era la razón de su presencia tan sombría y triste.
  
De repente en el medio del bosque divisó a lo lejos una pequeña planta, esta era pequeña y crecía brillante y radiante, al acercarse descubrió que era una orquídea pequeña, ella parecía hacer caso omiso a los demás compañeras. Esta fresca, serena y contenta.
El rey se acercó y le dijo:

-  ¿Y tú qué haces tan contenta creciendo en este bosque sombrío y casi moribundo?
-  Ella lo miró y sonrió, luego de desembolsar una gran sonrisa le dijo.
- Yo no quiero ser alguien más, cuando tú me plantaste en este lugar, pensé que lo hacías para tener una orquídea y por eso estoy aquí haciendo lo mejor posible para complacerte.

Pasamos toda la vida pensando en ser alguien más y muchas veces perdemos nuestro propio brillo y frescura, sabemos que la vida tiene modelos a seguir y que esos modelos muchas veces son productos de resultados anteriores.
Pero querido lector ten cuidado en querer parecer alguien más porque perderás tu esencia y no podrás nunca ser alto como un pino o tan fuerte como un roble.
Ser uno mismo lleva consigo una gran responsabilidad y la constancia de saber que a pesar de las vicisitudes,  uno puede encontrar su propio camino y ser para siempre la mejor versión de uno mismo.

 Escrito por Andres Lacrosse

lunes, 13 de febrero de 2017

Problemas con el Pc


¡¡Hola, chic@s!!
Necesito de su ayuda.
Llevo un par de días con un problemilla en el pc de casa 
y no sé qué hacer para solucionarlo.
Al encender el pc, este se inicia y reinicia 
continuamente cada tres segundos, 
durante al menos más de diez minutos
y cuando al fin cesa,
 me salen estas ventanas:


Todo se queda bloqueado,
 incluido el ratón que se pone en modo espera 
y no puedo abrir ni carpetas, navegadores, antivirus... 
es decir, no me deja hacer nada.
 Lo único que consigo es abrir el administrador de tareas,
 pero... ¿me sirve de algo?

Lo he reiniciado varias veces, intento, en admin.de tareas,
eliminar explorer.exe, así como drwtsn32.exe.
pero no me lo permite.
 Incluso puse el Pc en modo seguro y restauré el sistema
a una fecha anterior,
pero ni por esas conseguí nada. 

¿Alguien sabe a qué se debe esto y cómo podría solucionarlo?

martes, 7 de febrero de 2017

Es duro dejarte marchar


No, no siempre es fácil. 
Dejar ir a alguien requiere coraje. 
Porque dejar ir a alguien es dejar ir una parte de ti;
 una parte que no volverá jamás, 
y que cuando ésta se marcha 
no vuelves a ser igual.